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Senador PRM provincia Santo Domingo renuncia al partido y se declara independiente
Santo Domingo, Distrito Nacional: – El Senador PRM provincia Santo Domingo, Antonio Taveras renunció al partido y se declaró como independiente por considerar, a su juicio, que no se han cumplido los objetivos del Gobierno como son: un nuevo modelo de desarrollo, la aceleración productiva para una economía más competitiva e incluyente, instituciones más transparentes y fuertes.
En los momentos más difíciles de estos años, en días de preocupación por el rumbo del país, venían desde mi interior preguntas a modo de confrontación: por ejemplo ¿estamos cumpliendo con las causas que la ciudadanía reclamó en las calles?, y ¿por qué vine a este proyecto político?
Desde muy joven, prosiguió el parlamentario, la convicción de que un mejor país es posible me llevó a estar vinculado a procesos sociales, políticos y de transformación cuyo objetivo ha sido siempre construir una democracia fuerte, efectiva y que garantice derechos.
A continuación el texto completo de la renuncia al partido PRM
Buenas tardes presidente, colegas senadores
Hoy me dirijo a ustedes con el respeto de siempre para compartir un asunto de vital importancia para mi quehacer legislativo y político.
Después de una profunda y serena reflexión, anuncio al país y a este hemiciclo, la decisión de asumir mi rol como senador de la República del PRM, pero ahora como independiente.
Hace unos días recordaba la lucha, que del 2017 al 2020, el pueblo dominicano llevó en las calles, para derrotar un proyecto político autoritario que pretendía perpetuarse en el poder.
Ciudadanos, organizaciones sociales y pequeños partidos políticos, conformamos una coalición democrática que respaldó la propuesta política y social del presidente Luis Abinader.
Juntos llegamos al poder levantando causas: la lucha contra la corrupción y la impunidad, el necesario reconocimiento de derechos y la anhelada transformación social.
Durante estos años creí sinceramente que podíamos impulsar grandes transformaciones:
• un nuevo modelo de desarrollo,
• la aceleración productiva para una economía más competitiva e incluyente,
• instituciones más transparentes y fuertes.
En los momentos más difíciles de estos años, en días de preocupación por el rumbo del país, venían desde mi interior preguntas a modo de confrontación:
• ¿estamos cumpliendo con las causas que la ciudadanía reclamo en las calles?
• ¿por qué vine a este proyecto político?
Desde muy joven, la convicción de que un mejor país es posible me llevó a estar vinculado a procesos sociales, políticos y de transformación cuyo objetivo ha sido siempre construir una democracia fuerte, efectiva y que garantice derechos.
No vine por cargos, ni por reconocimiento, tampoco vine para administrar lo existente. Vine para ayudar a transformar.
Vine de las asambleas de barrio, de las discusiones en las universidades, de conversaciones donde todavía se habla de esperanza genuina. Vine junto a pequeños y medianos empresarios comprometidos con un país de justicia social.
Es justo reconocer que en estos últimos cinco años hemos podido avanzar en algunas áreas, por ejemplo, en una justicia más independiente, especialmente en el Ministerio Público.
• Sin embargo, observo con profunda preocupación cómo postergamos reformas estructurales que nos permitan avanzar como país.
• Seguimos atrapados en un modelo económico que crece pero que no genera suficientes oportunidades.
• La educación continúa sin producir la transformación social prometida.
• El sistema eléctrico sigue siendo una herida abierta muy costosa.
• La salud y la seguridad social siguen lacerando la dignidad de los dominicanos.
La lucha contra la corrupción se ha quedado a medio camino, creando la peligrosa percepción de que existen actos que gozan de cierta indulgencia.
Estamos atrapados en políticas de corto plazo, replicando viejas prácticas clientelares que solo sirven para alimentar el círculo perverso de la pobreza.